Jaime Hoyos
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Galante Caballero en Tiempo Romancero

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Selecciones Poeticas- Jaime Hoyos

Reseña del Poeta. Pie de página. ARLECOM se honra en presentar a sus lectores  selecciones especiales de la obra literaria de Jaime Hoyos Forero , Poeta y Escritor colombiano , Actual Secretario General de la  Fundación Algo por Colombia y  Delegado Departamental por Cundinamarca, Colombia de la Unión Hispanoamericana de Escritores (UHE). +

Su pluma traza las fronteras de lo humano y  lo divino...Aúna la pasión desnuda por el cuerpo de la mujer amada y el dulce amaño de su alma con el rito de adorarla. En sus versos se conjugan  los delirios de la carne,  el esplendor del sueño que la forja en realidades,  y el amor-dolor  por la raza humana que alegra y atormenta  su gentil andanza  por la tierra y las estrellas. Joseph Berolo 

 

Cantar...
Quiero cantarte
como a mujer ninguna le he cantado.
Abriría mis venas
para empapar la pluma con mi sangre
al escribir "¡ te quiero !".

Canto de Amor # 2

ELLA

Todo el amor estaba concentrado en su boca.
Suaves como la espuma, firmes como la roca,

sus labios prometían delicias imposibles
al entreabrir sus pétalos en flor, inmarcesibles.

Sus brazos eran llamas de olímpica victoria.
Sus piernas, dos caminos directos a la gloria.

Dos esferas celestes, sus rítmicas caderas
danzaban a los sones de músicas ligeras

porque al andar danzaba, más bien que caminaba,
y de su grácil cuerpo la música brotaba.

Sus ojos penetraban con aparente calma
pero robaban todos los secretos del alma.

Mármol en el que Fidias esculpió su grandeza:
eso era su cuerpo sin par por su belleza.

Más sensual que Afrodita, más hermosa que Helena,
y como hetera, sabia...Y quizás era buena.

Despertaba en los hombres pasión, sueños, amores,
y en las mujeres celos, envidias y escozores.

Todo el amor tenía concentrado en su boca
y un poco de dureza en sus senos de roca.

Y en sus ojos, en su alma y en sus carnes de rosa
palpitaba la vida, vibrante y jubilosa.

¿La soñé? Nunca supe. Si existió...¿Dónde y cuándo?
Sólo se que la amaba...Que aún la sigo amando.

¿No es el amor soñado el que más adoramos?...
Lo más amado, a veces, nosotros lo creamos.

PIEL DE AMOR

Piel de amor, piel de arcilla humedecida,
rosa piel, palpitante, alabastrina,
piel con fulgor de estrella matutina,
piel de mujer a bordo de la vida.

Y su pecho, turgencia repetida;
y al fondo de los valles, la colina
desde donde la gracia femenina
al amor llama y al edén convida.

En su cuerpo de nave aventurera,
viajar es poseer la vida entera
rumbo a un Norte de amor y de ilusiones.

Timonel al timón de sus caderas,
guío esa nave, alzo sus banderas
y en el mar voy regando mis canciones.

 

SUEÑO # 4

Sueño noche tras noche
que te amo con angustia
de náufrago, perdido
entre tus altas olas
y entre tus remolinos.

Sueño que hundo mis labios
en tu vientre, voraces,
como en el mar sus picos
clavan los alcatraces.
Y hay un sueño constante:
protegido en tus brazos
mientras pasa la tarde,
me siento como un niño
que bebe de tus senos
tu dulzura de madre.

Me dio pena contarte
que una noche en mis sueños
fuiste yegua salvaje
y yo sobre la pampa
un potro galopante,
enamorado y loco
por abatir tus ancas.

Me dio pena contarte
que otra noche en mis sueños
te me entregabas, ebria
desnuda y fascinante,
gritándome: ¡-Confiesa
si no he sido entre todas
tu amante más amante!

 

VIOLACIÓN


Eres un trago de licor ardiente.
Tan dulce como azúcar diluida.
Carne madura que a probar convida.
Postre para gustarlo lentamente.

Tu cuerpo es un pequeño continente
con montes, valles, selva florecida,
con volcanes de lava derretida
y un hondo mar, salobre y envolvente.

Cuando vas contra el viento, él se devuelve
para coger tu cuerpo y recorrerte:
viejo salaz el viento que te envuelve.

Como Eolo, yo quiero ser alado;
e invisible, llegar y poseerte...
y así, ni tú sabrás que te he violado.

 

POBRE NEGRO


Porque negro nací, porque soy pobre,
mi pellejo me dieron como celda;
me concedieron la ciudad por cárcel,
me condenaron a cadena eterna.

Porque pobre nací, me regalaron
un techo de cartón, no impermeable:
bajo su arquitectura corrugada
duermo, me mojo y me visita el hambre.

Porque negro nací, porque soy pobre,
ni siquiera me ofrecen un trabajo;
al entrar a pedirlo, las muchachas
se rascan la rodilla cuando paso.

Enumero mis bienes de fortuna:
un costal grande para el reciclaje,
el reloj que robele a un diputado,
mi saco, puro sebo y sólo pulgas
y mi cuchillo, listo, en el costado.

¿Sexo? En la ciudad nadie me quiere
y sin dinero ... ¿Cómo conquistarlo?
Una vez en mi vida, solamente,
una mujer estuvo entre mis brazos:
(llenó su aroma para siempre mi alma).
Oh, qué dulce mujer ... para tenerla,
desde luego ... yo tuve que violarla.

 

Poeta ... Amplitud de mar..
Ocean Surf
Serena majestad azul...

WALT WHITMAN

Amo a Walt Whitman.
Descomunal... magnífico!
Como el mar, majestuoso y turbulento.
Indómito hipogrifo coronado
de nieve por las águilas del Norte.
Les cantó con el alma a los sentidos
y con la carne le cantaba al alma.

Amó a todos los hombres
sin distingo de razas ni de trajes.
Amó a los pecadores y a los justos,
al criminal, al paralítico y al noble.
¡Amó al amor y le entregó su vida !

Y no obstante su orgullo,
se arrodillaba, tierno, para besar al niño,
o metía su cabeza entre el tumulto,
ebrio de sol y dicha
para vitorear a los atletas.

¡Nadie cantó jamás con tanta fuerza
las altas notas de la democracia !
Fue el más grande de todos los poetas
y el loco más sensato.
Cabía el mundo entero en sus canciones
y enredado en sus barbas
cabía la mitad del universo.
Amo a Walt Whitman
por su voz, por su amor y por su verso.

Poesía... Abarca el infinito...
Galaxy
El poeta invoca destinos galaxiales...


CRISTO

Nadie ha sentido nunca tanta sed en el alma.
Nadie ha cargado nunca tanto peso en los hombros
ni ha lanzado jamás un grito tan abierto
que pudiera escucharse después de tantos siglos
por todos los rincones de todo el universo.
Nadie más se ha empapado en un sudor de sangre
ni ha muerto en una cruz a corazón abierto
derramando su amor, gota a gota, del pecho
por todos los caminos que señala
la rosa de los vientos.

LOS DOS MOMENTOS

"Seré en tus manos una copa fina
pronta a sonar cuando vibrarla quieras"
(Alfonsina storni)


Tendrás todo mi amor sobre tu pecho
y tus manos tendrás en mis costados.
Tendrás presos mis labios en tu boca
y sobre mí tendrás tu amor, regado.

Sonarás en mis manos cual campana
en el primer "momento" de la dicha.
Y en el segundo, apretarás mi cuerpo
para que no se escapen las delicias.

 

CANTO DE AMOR # 2

Quiero cantarte ahora,
como nunca a ninguna
mujer se le ha cantado.

No sólo con la voz y con la pluma,
sino frente a las cuevas y a las rocas
para que el grito abierto de "¡te quiero!",
la inmensa voz del eco
lo repita en la tierra y en el cielo.

Cantar...
Quiero cantarte
como a mujer ninguna le he cantado.
Abriría mis venas
para empapar la pluma con mi sangre
al escribir "¡ te quiero !".

Quiero morir para poder decirte
que no sólo te quise estando vivo,
que no te amé tan sólo hasta la muerte,
sino que más allá te seguí amando,
por la tierra y el aire y el infierno,
pero que he regresado
abriendo tumbas y rompiendo lazos,
porque no encontré el cielo,
porque el cielo
se me quedó metido entre tus brazos.

Poeta
Flower Close Up
Jardinero de Versos en Flor

NO MIENTAS, CORAZÓN

No mientas, corazón -dice el poeta.-

No te querré ya más, aunque tus ojos
me muestren los caminos de la dicha
y tus labios me inciten a pecar.
No más, aunque tus manos
sutiles y maestras
me enseñen sabiamente
el arte de tocar.

Seductora mujer, estatua viva
en palpitante mármol cincelada ...
te dejaré. Sobre tus albos senos
de granítica roca, estremecidos,
de cúpulas doradas y perfectas,
de esfera en dos mitades dividida
para darle al placer dos emociones
y darle a la emoción doble cabida...
Sobre ellos dejaré, sobre tus senos,
mi caricia final mojada en lágrimas,
y encima de tus hombros
el temblor de mi mano,
inquieta, leve y álgida.

Me alejaré por siempre de tus brazos;
me apartaré por siempre de tu boca
que me dejó en la mía un dulce amargo.

No te querré. Desprenderé mis manos
de tus muslos dinámicos y tensos,
de tus caderas de tambor de fuego
y de tu vientre de celeste barro.
Desviaré mi mirada, de tu frente
y de tus ojos de mirar intenso
que son casi tan grandes como el cielo,
casi tan misteriosos como el orbe
y tan ardientes como el mismo infierno.
Ojos que atraen como dos imanes:
¡Ciérralos mientras parto!

No te querré. Refrenaré mi gusto
y apagaré las llamas del incendio.
Y mi carbón no volverá a quemarse
en el horno profundo de tu cuerpo;
ni dejaré prendida mi existencia
al nudo cruel de tus cabellos largos,
al nudo tibio de tus brazos dulces
ni al nudo grana de tus rojos labios.

Mi mano inventa un ademán de nave:
te digo adiós y en este adiós no llevo
ni la sombra deshecha de un recuerdo...
-¿Dices que ni la sombra de un recuerdo?...
- No mientas, corazón, que se hace tarde.-

Te dejo ya, mujer de plenilunio.
Te dejo a ti, donde desembocaban
turbulentos, los ríos de mi sangre
con todo el retumbar de su corriente
en el mar borrascoso de tu carne.
Te dejo a ti, mujer que amé en mis playas,
que después del fragor de las refriegas
me dabas en la yema de tus dedos
tus caricias ahogadas en ternura
y el vino casi puro de tus besos.


Te dejo a ti, mujer, aunque se parta
en dos mi corazón que te ama tanto.
Y a pesar de dejarte, te deseo
con todas las urgencias de la carne
y todas las angustias del espíritu,
porque te amé, mujer, como aman pocos:
con toda la locura de los cuerdos
y toda la cordura de los locos.

Me llevo el corazón, abierta llaga,
y mi pecho cargado de sollozos...
Pero me iré. Tendré el valor templado
para abordar la nave.

Te dejaré el regalo
de un beso en el estuche de tu boca
y en tu frente de diosa, mi recuerdo.

Me voy, y no me llevo en la memoria
ni la más pequeñita remembranza
de tu amor, de tu aroma, de tu huella.

-No mientas, corazón,- dice el poeta...
-No mientas, corazón, que se de sobra
que antes que el gallo cante, irás por ella.